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Indemnización por despido. Liquidación. Rubros.


Conforme lo establece la legislación laboral argentina, cuando el empleador despido sin causa al trabajador debe abonarle una indemnización, tomándose en cuenta para los diferentes rubros la remuneración y la antiguedad en el empleo.

Es importante aclarar que aun cuando una persona trabaja en negro, o sea, sin que se registre la relación laboral, le corresponde el cobro de la indemnización, sumada a las multas por empleo en negro, aunque en la mayoría de los casos se debe recurrir a al vía judicial para su cobro.

Los rubros que integran la liquidación final por indemnización por despido sin causa son la Antiguedad, Vacaciones proporcionales, Días trabajados (en el mes), integración del mes de despido, preaviso (cuando no se otorga)  Sueldo Anual Complementarios proporcional (Aguinaldo), SAC s/ Vacaciones, SAC s/ preaviso y sobre la integración del mes de despido.

De los diferentes rubros que componen la liquidación final, los netamente “indemnizatorios” son la antiguedad,  la integración del mes de despido, el preaviso y en estos dos últimos su SAC proporcional,  cuado el mismo no se otroga, los cuales no forman parte cuando se hace la liquidación final por despido con causa.

Antiguedad: La antiguedad en el trabajo se calcula desde el primer día (incluyendo el del período de prueba) hasta el último, debiéndose abonar un sueldo por cada año de trabajo, o fracción mayor de tres meses,  utilizándose como base para este cálculo la mejor remuneración normal y habitual que el trabajador cobró en el último año de trabajo, o período que haya trabajador si no llegó a cubrir ese tiempo de trabajo.

Por expresión “normal y habitual” hay que entender que al básico (en bruto) se le suma todo otro concepto que perciba aparte del mismo,  por ejemplo las comisiones, cuando estas sean de cierta periodicidad y no se trate de sumas excepcionales y fuera de lo común que no se interpreten que forman parte de lo que normalmente cobra el trabajador; en este sentido el aguinaldo no puede ser utilizado para calcular la base indemnizatoria.

La “fracción mayor a tres meses” significa que transcurrido ese lapso de tiempo se debe considerar como año completo de trabajo a fin de calcular el rubro antiguedad, por ejemplo si el trabajador trabajó tres meses y un día se debe abonar un sueldo completo, o si trabajó un año y cuatro meses de deben abonar dos sueldos (uno por cada año de trabajo), y así sucesivamente.

Esto tiene relación con el llamado “período de prueba”, que tiene una duración de tres meses,  por el cual si el empleador despide al trabajador durante el mismo no debe abonar los rubros descritos como netamente indemnizatorios; vencido ese plazo ya se deben abonar todos los rubros en la liquidación final.

En el caso que el empleador decida finalizar la relación laboral durante el período de prueba, debe dar aviso al trabajador 15 días antes de dar por terminada la relación laboral, caso contrario deberá abonar esos quince días en la liquidación final.

Vacaciones:  Para calcular este rubro hay que partir de la base de cuantos días le corresponden al trabajador de vacaciones al momento del despido, según la antiguedad en el trabajo:

  • Hasta cinco años: 14 días corridos
  • De 5 a 10 años: 21 días corridos.
  • De 10 a 20 años: 28 dísa corridos.
  • Más de 20 años 35 días corridos.

La antiguedad en el empleo se computa al 31 de diciembre del año al que corresponden, debiendo el trabajador haber prestado como mínimo servicios la mitad de los días hábiles calendario o aniversario (incluidas licencias);  en el caso que el trabajador no llegue a cumplir este plazo mínimo le corresponden un día cada 20 trabajados.

Cuando el empleado es despedido antes del 31 de diciembre se debe calcular el proporcional de los días que le corresponderían de vacaciones, teniéndose en cuenta los días trabajados (sumando tambien días inhabiles) y la antiguedad en el trabajo.

Para saber cuando días le corresponden hay que hacer el siguiente cálculo: Cantidad de días trabajados multiplicado los días que le corresponderían segun la antiguedad ene l trabajao dividido 360.

Por ejemplo, una personas trabajo 100 días en el año, y por la antiguedad de corresponden 15 días: 100 * 15 = 1500 dividido 360 = 4 días de vacaciones.

Partiendo de la base que le corresponderían 4 días de vacaciones, hay que dividir la mejor remuneración (la utilizada para la indemnización) por 25, y esa cifra multiplicarla por la cantidad de días que le corresponden, en este caso cuatro días

Remuneración $1500 dividido 25 = 80 * 4 = $240. Esta es la cifra que habría que abonar en concepto de vacaciones.

Preaviso: Este rubro se abona únicamente cuando el empleador no cumple con el deber de dar aviso previo al despido, debiendo abonar los días correspondientes al mismo, siendo el plazo de preaviso de un mes cuando el empleador tiene hasta cinco años y de dos meses cuando tiene más de dos años en el trabajo.

Integración del mes de despido: Este rubro se abona cuando el despido no coincide con el último días del mes en que se efectúa el mismo, y no se otorgó el preaviso, debiéndose abonar los días faltantas hasta que termine el mes.

Por ejemplo, al trabajador lo despiden un 20 de marzo, le deben pagar los 10 días faltantes para que termine el mes, como si los hubiera trabajado, siempre y cuando el empleador haya omitido otorgar el preaviso.

Días trabajados: Este rubro es sencillo, se deben pagar los días trabajados en el mes.

A modo de ayuda, la sumatoria de los días correspondientes a la integración del mes de despido y de los días trabajados debe ser igual a la mejor remuneración que se utiliza como base para la antiguedad, por ejemplo trabajó 20 días en el mes, los cuales se deben trabajar, sumados los 10 días que faltan para que termine el mes hace a un mes completo de trabajo.

Sueldo Anual Complementario (Aguinaldo): Para el cálculco de este rubro, hay que saber que se considera aguinaldo a la mitad de la mejor remuneración que haya percibido el trabajador en el mes, debiendo tener en cuenta para su cálculo proporcional si el trabajador trabajó todo el mes o parte de este.

Si trabajó todo el mes, si su despido coincide con el último día del semestre, el cálculo es sencillo, se toma la mejor remuneración (utilizar la base de la que se utiliza para antiguedad)  por 2, y esa es la cifra que le corresponde en concepto de aguinaldo, siempre y cuando haya trabajado el semestre completo.

Si el despido se lleva a cabo  sin completarse el semestre, se debe dividir la mejor remuneración por dos y y esa cifra dividirla por la cantidad de días que tiene el semestre, y luego multiplicar por la cantidadad de días trabajados, ciendo la cifra que de la que corresponde por aguinaldo en este caso.

Por ejemplo: mejor remuneración $2000, dividido 2= 1000; dividido 180=  5.5 * 120 días trabajador en el semestre = $666.

Sueldo Anual Complementario s/ Vacaciones, Integranción del mes de despido y preaviso: Para calcular el Sueldo Anual Complemetario sobre estos rubros, la suma que se cobre sobre cada uno de ellos se debe dividir por 12 o calcular el 8.33 % (da la misma cifra.

Por ejemplo, si vacaciones se cobró 240 pesos se debe hacer el siguiente cálculo: $240 / 12 = 2; o se cálcula el 8.33 %.

Irrenunciabilidad de los derechos laborales. Modificación del Artículo 12 de la Ley de Contrato de Trabajo


Por principio, los derechos del trabajador son irrenunciables en aquella medida que no afecten el orden público laboral, por lo cual toda renuncia  a los mismos torna nula la alteración en las condiciones de la relación laboral que pudiera generar.

Se entiende por orden público laboral, aquellas normas de Derecho Laboral de carácter imperativo que le otorgan al trabajador derechos que no puede disponer (renunciándolos o modificándolos peyorativamente), por lo cual se trataría de algo así como el margen de movilidad que tiene el trabajador para decidir sobre sus derechos en órbita de la relación laboral.

El tema de la irrenunciabilidad es tratado en el artículo 12 de la Ley de Contrato de Trabajo, el cual fue recientemente modificado, incluyendo entre los derechos irrenunciables aquellos que surgan de lo convenido entre las partes.

La antigua redacción del Art. 12 rezaba: Irrenunciabilidad. Será nula y sin valor toda convención de partes que suprima o reduzca los derechos previstos en esta ley, los estatutos profesionales o las convenciones colectivas, ya sea al tiempo de su celebración o de su ejecución, o del ejercicio de los derechos provenientes de su extinción.

Esta redacción prohibía que se modifiquen o supriman los derechos (o se puede hablar de condiciones de trabajo) que estén garantizados por ley, convención o estatuto, siendo éste el límite de “orden público” que las partes no podían vulnerar.

Siendo gráficos en la explicación, ni el empleador podía decidir ni el trabajador puede aceptar por ejemplo, cobrar menos que el sueldo mínimo vital y móvil (SMVM) o a lo estipulada en el convenio colectivo de trabajo; sin embargo en el caso que el empleador cobrara más que lo fijado por ley o convenio, podría haber aceptado “renegociar” su contrato y cobrar menos, pero siempre que no sea menos que el SMVM.

Esto quiere decir que aquellos derechos o condiciones de trabajo de las cuales gozara el trabajador, que significaran una mejoría en lo que respecta al mínimo imperativo impuesto por ley o convenio, denominado “orden público laboral” podían ser “renunciados” o modificados por voluntad de las partes, siempre y cuando no se vulnere el citado “orden público”, al tratarse de convenios de parte y no de imperativos fijador por ley o convenio.

Sin embargo, el citado Artículo 12 de la Ley de Contrato de Trabajo fue modificado, incluyéndose la irrenunciabilidad a los convenios acordados por las partes, quedando su actual redacción: “Será nula y sin valor toda convención de partes que suprima o reduzca los derechos previstos en esta ley, los estatutos profesionales, las convenciones colectivas o los contratos individuales de trabajo, ya sea al tiempo de su celebración o de su ejecución, o del ejercicio de derechos provenientes de su extinción.”

La frase agregada, representa mucho más que una simple modificación, ya que torna irrenunciable lo acordado por las partes en el contrato de trabajo, imposibilitando que se lleguen a acuerdos en los cuales el trabajador acepte una modificación peyorativa en sus condiciones laborales.

Esta nueva situación  cierra una discusión que supo tener a la mitad de la biblioteca de un lado y la mitad del otro: ¿Son válidas las modificaciones (o renegociaciones)  peyorativas  para el trabajador, cuando las condiciones que éste ostentaba eran mejores que las dispuestas por el orden público laboral, o sea las normas imperativas?

Con este nuevo panorama, se abre el interrogante de como se debe actuar en los casos de crisis, sin capacidad de las partes de renegociar los contratos de trabajo (p.j. reducción de horas de trabajo y por ende de remuneración).

Ante la imposibilidad de renegociar, adecuándose tal vez la relación laboral a las circunstancias de la situación económica empresarial, la única salida factible resulta el despido del trabajador, ya que ni éste ni el empleador podrían  acordar modificaciones laborales que hagan viable la continuidad del vínculo laboral.

Por esta circunstancia, la reciente prohibición impuesta, muy lejos de beneficiar al trabajador lo perjudica al verse en obligación el empleador de recurrir al despido del trabajador, aun cuando se pudiese haber llegado a un acuerdo que permita la continuidad de la relación laboral.

El único beneficio que puede generarle al trabajador, es cuando el empleador no está en condiciones de afrontar la indemnización por modificar las condiciones de trabajo, manteniéndose el trabajador en su puesto de trabajo con las condiciones más favorables.

Es importante resaltar que todas la modificaciones unilaterales que efectúe el empleador están prohibidas, tratándose en este caso de aquellas que se realicen en forma bilateral, ya que cuando son realizadas en forma intempestiva por el empleador sin consulta al trabajador, generan de por si en forma inmediata agravio suficiente para considerare despedido, cuestión que ahora resultaría abstracta por la modificación motivo del presente artículo, al no poder el empleador aceptar o rechazar las modificaciones que se impongan.

 

El Derecho Laboral y el trabajo no registrado. Trabajo en negro.


 Cuando se comienza a trabajar en relación de dependencia, está el cabeza del empleador la obligación de registrar la relación de trabajo, realizando los correspondiente aportes y contribuciones a la Seguridad Social, fundamentales para jubilarse llegado el momento.
   

  ¿Que se puede hacer en los supuestos de estar trabajando en relación de dependencia, sin que el empleador haya registrado la relación laboral o lo haya hecho defectuosamente?, o sea, cuando a la fecha de ingreso o la remuneración no sean las correctas.
   

  En los casos de empleo no registrado, o comúnmente llamado empleo en “negro”, es importante que el empleado sepa que no pierde ningún derecho por esta situación, debiendo intimar al empleado a que registre ( blanquee) la relación, considerándose despedido caso en contrario.

  La intimación que hace el empleado, es a través de un Telegrama Laboral  cuyo envío el gratuito y se realiza por medio del Correo Argentino, debiéndose en él hacer constar los motivos de la intimación y sus fundamentos, consignándose detalladamente la real fecha de ingreso, remuneración, horario y categoría.

Al enviar el telegrama de intimación, conjuntamente debe enviarse el mismo telegrama a al AFIP, informándole de la intimación cursada al empleador, transcibiéndole el texto enviado, caso contrario no se podrán hacer valer posteriormente las multas que la ley 24013 impone al trabajo en negro o desfectuosamente registrado.

  Desde el mismo momento en que el empleador recibe la intimación tiene dos opciones, o rechazar cada uno de los puntos que considere falsos o proceder a la registración del trabajador, en cuyo caso deber hacerlo en el plazo de 30 días corridos.

 Es importante para el caso indemnizatorio el momento en que el trabajador cursó la intimación, si lo hizo durante la vigencia de la relación laboral o una vez extinta la misma, ya que en el supuesto que lo hiciera durante su vigencia y se considere despedido porque el empleador negó las intimaciones, a la indemnización que le corresponde por la Ley de Contrato de Trabajo se le agrega la multa de la ley 24.013, que incrementa considerablemente los montos a cobrar, ya sea por trabajo en negro, o por remuneración o fecha de ingreso mal registradas

Cuando se trata de empleo en negro, o sea, directamente niega la existencia de la relación laboral denunciada, la multa consiste en la cuarta parte de todas la remuneraciones devengadas durante la relación laboral.

Cuando se trata de incorrecta registración  de la  remuneración o de fecha de ingreso, la multa consiste en el caso de la remuneración de la cuarta parte de la diferencia entre lo abonado realmente y lo registrado en el curso de la relación laboral; y en el caso de la fecha de ingreso, se utiliza la misma formula, la cuarta parte de todas la remuneraciones devengadas entre la real fecha de ingreso y la registrada.

Estas multas se agregan a la que corresponda por la Ley de Contrato de Trabajo para la indemnización ( Art. 245, un sueldo por cada año de trabajo o fracción mayor a tres meses).

 En el supuesto que se hubiera estado deficientemente registrado y la relación laboral hubiera finalizado por despido o renuncia, la posibilidad de reclamo se reduce a que el empleador consigne en el certificado de trabajo la real fecha de ingres o  remuneración , aplicándose la ley 25.323 que incrementa la indemnización que otogra la LCT en un 100%,

 Esta ley en un artículo 2 también plantea la posibilidad de incrementar en un 50% la indemnización, cuando el trabajador deba recurrir a la vía judicial o instancia previa obligatoria para el cobro de la indemnización por falta la falta de pago de parte del empleador.

 Si bien parece sencillo el reclamo por trabajo en negro o deficientemente registrado, hay que tener en cuenta que lo que se intime es la base sobre lo cual luego se puede reclamar en un eventual juicio laboral, por lo cual siempre es bueno el asesorarse antes de enviar un telegrama laboral, ya que un error en lo que se reclama puede frustrar sus derechos al cobro de indemnizaciones y/0  multas.

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